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El Arquillo de la Travesaña Baja, cara "B"

Marcos Nieto, diciembre 2022

Hace escasos días compré el último trabajo de Felipe Peces Rata, titulado "A propósito del IX centenario de la reconquista de Sigüenza (1124-2024)" [1] y entre las fotografías que incluye, en la página 21 hay una pequeña en la que se ofrece lo que es una vista muy poco frecuente de la antigua Sigüenza: el Arquillo de la Travesaña Baja, visto desde la Travesaña.

Antes de empezar, y para quienes no lo conozcan, el Arquillo de la Travesaña Baja es una puerta de uno de los recintos murados que en su día circundaba el casco histórico de la ciudad de Sigüenza. A un lado tiene la calle conocida como Travesaña Baja, y al otro con la Calle de los Herreros. Hace pocos años se decidió reformar el aspecto de dicho arquillo, de un modo tan drástico que es difícil recordar como era antes. Nota: para el aspecto gráfico, confieso que me he valido casi exclusivamente de Google Imágenes, pero vamos, algo que está al alcance de todo el mundo. Empecemos nuestro recorrido

El arquillo actual, desprovisto de enlucidos y pinturas murales, uniformemente piedra y cemento

Imagen del Arquillo de la Travesaña Baja en la actualidad. A la izquierda de la imagen, la taberna La Marina

Sobre el arco de paso existe una balconada a modo de altar sobreelevado, en la que se encuentra una hornacina con una imagen de la Virgen del Carmen moderna.

Vista lateral de la imagen de la Virgen del Carmen de escayola que actualmente ocupa una hornacina en piedra de sillería

La imagen que actualmente cobija el Arquillo

A primera vista parece un caso claro de petrofilia, un mal que aqueja inmisericorde a nuestro país, especialmente cuantas más películas "medievales" se consuman. Consiste en un amor irrefrenable por la piedra vista, aunque la calidad de ésta no lo merezca, y un aborrecimiento de todo lo que pueda estorbar su contemplación. En este caso que se picó el muro de ladrillo y adobe para sustituirlo por piedras rejuntadas con cemento. En los laterales todavía se pueden apreciar restos de la pared original.

Restos de yeso pintado en la balconada del arquillo. Se observan diversas capas, algunas azules y otras rojizas

Un resto del fondo original de la balconada, con el falso muro de mampostería a su lado

Empezando a revertir cambios

Empecemos nuestro recorrido por la imagen que motivó mi curiosidad, no necesariamente la más antigua ni la mejor.

El arquillo con una balconada en la que sobre el yeso de las paredes se han dibujado frescos. Una imagen está en una hornacina rodeada por ramaje

Imagen del Arquillo de la Travesaña Baja (circa 1920) [1]

Los cambios que se aprecian entre la configuración actual del arquillo y la original son muy evidentes, pero el más notorio son el abundante uso del yeso para el cubrimiento de superficies. Dicho enfoscado permite en el camarín del arco el desarrollo de pinturas murales, muy sorprendentes y cuya interpretación abordaremos.

Como hemos comentado, la baja resolución de la imagen no nos permitiría ir mucho más allá de lo anterior. Sin embargo, tenemos otra imagen que se debió tomar con poca diferencia temporal con la publicada por F. Peces. En este caso se trata de una imagen de las que se estorban con un objeto para que no sean directamente publicables. Afortunadamente para nosotros, ese estorbo no afecta al elemento que centrará nuestra atención, que será el que mostraremos.

Vista en detalle de la imagen rodeada por los dos angelotes con palmas y banderolas

Vista en detalle de la balconada que alberga la imagen

El conjunto es encantador y un auténtico soplo de aire fresco en una ciudad donde todo tipo de decoración con pintura mural en exteriores, o incluso enfoscados y esgrafiados, es poco a poco eliminada. A pesar de lo que veamos en películas y series, las ciudades antiguas no eran lugares toscos y primitivos, sino espacios de convivencia mucho más armónicos y alegres que aquellos por los que los hemos sustituido.

En un principio observamos una hornacina en la pared realzada por un arco de ramaje, de los que los seguntinos asociamos a las populares fiestas de los Arcos de San Juan, encontrándose que en las fotos antiguas todas las imágenes que presidían las entradas a la ciudad estaban rodeadas por uno de estos arcos de san Juan . Flanqueando la hornacina hay dos angelotes semidesnudos que blanden grandes hojas de palma, enfatizando que la figura a la que rodean es la de un mártir cristiano. Rematando la escena por ambos lados hay banderolas que ondean al viento aludiendo al triunfo del mártir sobre sus perseguidores.

Si a los angelotes se los aprecia con facilidad, no ocurre lo mismo desgraciadamente con la imagen a la que honran. La luz no incide directamente sobre la misma, de modo que es el tenue contraste de su figura con el fondo el que tendremos que emplear para su análisis.

La imagen donde se resaltan los elementos iconográficos que pudieran servir para su identificación

La imagen en la hornacina con los elementos iconográficos resaltados

La figura porta en su mano derecha una palma martirial, correspondiéndose por lo tanto con el mártir al que los angelotes flanquean. Otro elemento fácilmente distinguible es el aura de santidad en torno a su cabeza, que enfatiza lo evidente: se trata de la imagen de un santo. Sin embargo, los otros detalles no ofrecen la resolución suficiente como para su identificación inequívoca y será una combinación de los mismos la que nos permita aventurar una identificación.

Los elementos en disputa serán los siguientes:

  • la figura sostiene algo en la mano izquierda que parece un prisma rectangular o cúbico. Lo mantiene en alto, de un modo tal que pudiera tratarse en principio de un libro, típico elemento que resalta que el mártir ha padecido por profesar el evangelio (que el libro representaría). También pudiera ser una torre, como santa Bárbara. Sin embargo, ya veremos que la interpretación de este "prisma" puede verse influenciada por el resto de elementos. Para que el lector se sitúe, recuerde la típica imagen de san Pancracio existente en tantos comercios, y cómo sujeta con el brazo izquierdo la palma y los evangelios abiertos.
  • de la mano izquierda parece descender un elemento filamentoso grueso y bien pudiera ser una cuerda, soga o cadena. Estos aditamentos se suelen emplear para sujetar algo a los pies del santo, simbólicamente ejerciendo su dominio sobre él. Ejemplos hay muchos: san Bartolomé, santas Margarita, Quiteria, Marina…
  • el filamento anudado en torno a lo que parece una masa grande e informe a los pies de la imagen. Dependiendo del santo representado y si su iconografía incluye alguna variante en la que sujete algo, tendremos dragones (muy frecuentes), perros rabiosos o incluso hombres enajenados (sta. Quiteria)
  • El lector quizás se sorprenda a lo largo de este breve artículo de cuantas veces aparecen una serie de nombres de santas que la leyenda seguntina atribuye el carácter de hermanas de su patrona, santa Librada. El caso es que algunas de las santas mencionadas como compartiendo elementos de la iconografía que nos ocupa figuran entre las supuestas hermanas de Librada: Margarita, Quiteria… e incluso en variantes luso-galaicas de la leyenda de santa Librada, como la popularísima santa Marina, especialmente en la mitad norte de España y Portugal. O Victoria, una de las propietarias del local adyacente, pasando los años.

    Santa Marina representada con palma en mano derecha, mientras que con la izquierda sostiene un mazo y el extremo de una cadena con la que tiene preso a un dragón

    Una representación italiana (Miggiano, provincia de Lecce, región de Puglia) de Santa Marina

    La iconografía de los santos es un conjunto de elementos gráficos que facilitan la identificación del santo representado, pero no son únicas ni inequívocas. Un mismo santo ofrece muchas variantes en su representación, que dependen de la elección que el artista o sus patrocinadores hagan sobre la misma. Puede basarse en elementos biográficos más o menos exactos, o incorporar directamente símbolos asociados al santo en cuestión.

    En el caso de la imagen que he escogido, recoge diversos elementos que se podrían identificar sin dificultad con lo intuido en la imagen del Arquillo de la Travesaña Baja. Repasemos cuales son:

  • aureola de santidad
  • palma martirial
  • cadena que pende de su mano
  • dragón a sus pies, sujeto por la cadena
  • mazo en la mano que sujeta al dragón. Sustituye el libro por el que optan otras representaciones de la santa
  • Para comparar, santa Quiteria es representada en ocasiones sujetando con una cadena un perro rabioso o un hombre demente, en su papel de patrona para los enfermos de rabia, melancolía y depresión. En cambio, santa Margarita domina un dragón al que tiene encadenado con una lanza.

    En 1936 los milicianos retiraron la imagen y la quemaron en medio de la calle. Tras el conflicto, se decidió colocar en su lugar una Virgen del Carmen de escayola, encalando las pinturas murales porque no se correspondían con la nueva imagen titular del arco. El resultado sin embargo no difería tanto del original, como se puede apreciar en la siguiente fotografía del arco antes de las últimas reformas.

    Una imagen del arquillo de la travesaña baja antes de las reformas

    El arquillo de la Travesaña Baja que muchos hemos conocido

    Santa Marina y la tasca homónima

    Ya hemos mencionado que en multitud de ocasiones se hace a santa Marina hermana de santa Librada; no pretendamos dilucidar lo que de cierto haya en ello. Aquí lo que nos interesa es entender lo que aquellos que veían la imagen interpretaban, no nuestras propias ideas. A veces alteramos conscientemente las representaciones, para hacerlas más acordes con nuestra sensibilidad, sin ser conscientes de que mutilamos el mensaje visual y por ende su significado.

    Imagen de santa Marina que habitualmente preside el retablo a ella dedicado en Bardauri

    Una estupenda imagen de Santa Marina en la iglesia dedicada a la misma en Bardauri (Burgos). En este caso sujeta un libro cerrado con la mano derecha, mientras que en la izquierda con la que posiblemente sostuviese una cadena para sujetar al dragón, le han retirado la cadena y sustituido por una flor

    En el proceso de identificación pude verme influido por la curiosa circunstancia de durante muchos años inmediata al arquillo hubo una tasca, que era conocida como "La Marina". No siempre había sido así, como podemos apreciar en este fragmento de un proceso por desórdenes públicos en el año 1782:

    "haviéndose arrimado su merced con dicho su ministro a la taverna del dicho Joseph Escolano, marido de Librada de Aspa, alias la Pachisca, a cosa de las ocho menos quarto de dicha noche…" [3]

    Así vemos que a finales del siglo XVIII la taberna es conocida con el mote de Pachisca puesto a la tabernera, Librada de Aspa. Acercándonos más en el tiempo, ya al siglo XX:

    "La Taberna de La Marina es una Taberna situada en la Travesaña Baja de Sigüenza, junto al arquillo de la Virgen del Carmen, en pleno corazón de la judería seguntina.Esta taberna tiene mas de un siglo de historia, cuando a principios del S.XX la fundó la Sra Victoria, abuela del actual propietario. Marina, hija de Victoria, la regentó durante buena parte del siglo pasado y es desde hace ya varios años cuando LuisMi ha seguido con la tradición familiar, conservando el nombre en memoria de su madre" [X]

    El texto anterior denomina a nuestro arquillo como " de la Virgen del Carmen", que ya sabemos es el nombre que se le dió tras ser destruida en la guerra de 1936-9 la imagen original y sustituida por una imagen de escayola representando a la Virgen María bajo la advocación de El Carmen. Pero fijémonos en que los nombres de los personajes femeninos son todos correspondientes a hermanas de santa Librada: la propia Librada de Aspa, o las modernas Victoria y su hija Marina. ¿Pudo poner el nombre de Marina a su hija en honor a la imagen que presidía el lugar donde se asentaba su negocio?

    fotografía de Marina y Juanito, dueños de la taberna

    Marina y Juan, en una imagen de los años 80 del siglo XX [2]

    En fin, estimado lector, espero que estas líneas hayan servido para recordar la ahora demasiado ignorada influencia de santa Librada, sobre la ciudad de la que es patrona. Sorprende actualmente encontrarse a mujeres que lleven el nombre de Librada o el de alguna de sus hermanas, mientras que no hace tanto… Y olvidamos que los propios nombres de los individuos, tanto como los libros o el arte, son en sí mismos historia y pueden ser leídos como tal.

    Saludos desde Sigüenza

    Nota final

    Soy conocedor de que al arquillo de la Travesaña Baja en ocasiones se le menciona como Puerta del Arco de San Juan, siendo el empleo más conocido de dicho término el de Elías Tormo [5]. Por lo tanto la primera opción fue considerar si la figura fuese de San Juan Bautista, cuya iconografía está muy tipificada, pero no coincide en absoluto. El título de protomártir se reserva a San Esteban, lapidado aún en vida de Cristo. A San Juan Bautista no se le asocia con la palma martirial, ni es representado con los símbolos de su martirio (espada o hacha), sino con simbologías muy complejas que aluden a su papel — un tanto ambiguo en ocasiones — en la Historia de la Redención. Surge la duda de si realmente el nombre con el que en ocasiones se alude a esta puerta como arco de San Juan sea correcto o una simple confusión con los populares arcos de ramaje con los que antiguamente se adornaban las hornacinas de los santos en nuestra ciudad. El nombre correcto del arco — de ser cierta nuestra identificación — seria Arco de Santa Marina.

    Referencias

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