| Called from/Referenciado desde: El molino conocido como "El Polvorín" |
Como ya he comentado anteriormente, la hipótesis de que "El Polvorín" fuese en realidad un molino de viento apenas disfrazado levantó cierta incredulidad y numerosas bromas, tanto es así que todavía perdura algo de ello. Hasta llegué a pensar si era víctima de mis lying eyes hasta que empezaron a aparecer testimonios escritos que hacían una referencia al mismo. Hasta entonces, no obstante, las dos referencias más importantes: Catastro de Ensenada (1752) y Pascual Madoz (1849) no decían nada al respecto.
Para que tu mismo puedas confirmarlo, transcribo el texto del Catastro de la Ensenada [1], donde se hace una relación de los distintos molinos y batanes existentes en la ciudad en 1752, que en una fecha tan tardía no mencionaba más que ingenios movidos por el agua. En ella nada se nos dice de molinos de viento.
A la décima séptima dijeron que en su término hai cinco molinos harineros de una piedra cada uno y dos batanes que andan perennemente con hazequia que se saca de el río Henares, de los quales:
Molinos
Batanes
Que de los batanes pertenece:
Transcurrido casi un siglo desde los testimonios anteriores, nos encontramos que Pascual Madoz (1849) tampoco recoge la existencia de un molino de viento en la zona, aunque este último autor no es concluyente, pues dependía sobremanera de la calidad de los corresponsales que contribuían a su obra, siendo la calidad de estos últimos muy heterogénea. De todos modos, la carencia de apoyos documentales hacía que la identificación del Polvorín con un molino de viento peligrase. No obstante, el buscar documentos fuera de las sendas trilladas produjo sus frutos.
Quizás el primer hallazgo se produjo en el Archivo de la Catedral de Sigüenza. Alli, un documento[2] de 1807 que versa sobre la búsqueda de un lugar idóneo para reubicar el antiguo Hospital de San Mateo, refiere lo siguiente:
[...] vengamos a las contenciones o sean informes aunque contemplativos y parciales del Cirujano Eutiquiano Martinez y del Medico Don Josef Gutierrez en virtud de los oficios que les paso el Secretario del Señor Obispo por que se han remitido al Consejo folio 273 y siguientes y se acabara de demostrar el acierto del Cabildo como antes propusimos conviene el Cirujano Eutiquiano que la ciudad de Siguenza esta situada desde la cumbre de un cerro hasta su falda y que esta cercada de cerros por todas partes comviene tambien en que debe de estar un Hospital alto bien ventilado no arrimado a lugares pantanosos separado de humedades y con desaogo libra para las aguas inmundas prosiguel censurando la situacion del Hospital de San Matheo por hallarse en medio del pueblo entra a tratar de sitios para mudarle y habla por lo tocante a lo alto de los que llaman la Raposera, EL MOLINO DE VIENTO y los colegios caidos y por lo respectivo a lo vajo de los que llaman los huertos el de Santa Librada y el de San Pedro excluie para el nuevo Hospital el sitio de los Huertos por bajo y humedo, excluie el sitio de Santa Librada porque ademas de estar igualmente humedo y bajo aunque no tanto como los otros dos esta cargado de humedades y el aire es capaz de impregnar de mas mas putridos y causar los.... (Nota: esta referencia muy probablemente pertenece a otro molino, situado en La Raposera)
Poco más tarde apareció otro testimonio [3] en el Archivo Municipal, cuando en 1911 se trata de un ensayo de repoblación de pinos en la zona
Se acordó que por las comisiones correspondientes se reconozcan las habitaciones que hoy ocupan varios vecinos de esta ciudad sin satisfacer cantidad alguna en el Hospicio, local de la casa antigua del Ayuntamiento y polborín... (Libro de Sesiones del Ayuntamiento, 21 de febrero de 1904)
Y el polvorín se alquile también por cincuenta pesetas anuales (Libro de Sesiones del Ayuntamiento, 3 de marzo de 1904; a guisa de comparación una habitación en la Plazuela de la Cárcel se alquila por 12 pesetas)
Dichos testimonios aumentaban la confusión, pues "el molino de viento" y "el polvorín" parecían coexistir en el lenguaje de los ediles como construcciones diferenciadas y coetáneas.
Aunque nos resulte extremadamente chocante, a finales del siglo XIX se podían almacenar los explosivos en simples tiendas: Con ocasión del fuego en las eras de Sigüenza, que el día 20 dejó en la miseria a algunas familias... [cunde el pánico] pues corrió la voz de que el fuego era en una droguería de la calle de Mendoza, donde existe dinamita, que constituye un peligro que no debe consentirse. (31 julio 1897) [7]. Para evitar dichos peligros y por la fiebre minera que acometió a buena parte de la provincia de Guadalajara en el siglo XIX se habilitaron una serie de edificios aislados ya en desuso como almacenes de explosivos, situados en las afueras. Así, estos depósitos de explosivos proliferaron; en 1863 sabemos de un paraje denominado "Los Polvorines", donde un tal Florentino Juberías poseía un terreno [8]. Notemos que dicha finca lindaba con otra de un tal Juan Juberías, situada en el paraje conocido como... ¡Los Molinazos! En fin, parece bastante evidente que a finales del siglo XVIII se construyeron molinos de viento en las lomas situadas al este y sur de la ciudad de Sigüenza. ¿Cuantos fueron? Como mínimo dos, de los cuales únicamente el Molino de Las Peñuelas, conocido popularmente como El Polvorín, ha logrado llegar a nuestros días casi intacto.
Y respecto al dato antes aportado de la fecha de su construcción, puedes encontrar la argumentación aquí.
[1] Respuestas generales del Catastro de Ensenada 1752, Colección Alcabala de Viento, nº 74, Tabapress 1996
[2] Archivo Histórico Catedral de Sigüenza, Legajo 64 (moderno). Documento nº 11. Hospital de San Mateo, 1807, Inicio sobre el expediente de traslacion del Hospital de San Mateo pretendido por el Ilmo Señor Bejarano al antiguo Cuartel que hizo el Ilmo Señor Guerra
[3] Archivo Histórico Municipal de Sigüenza. Libros de actas de sesiones. Sesión del 21 de marzo de 1911
[4] Amillaramiento Sigüenza, año
1863. Sección Hacienda. Libro 309, Archivo
Histórico
Provincial de Guadalajara.
Aparecen referencias al "molino
de viento" en las lindes de Antonio Andrés
(fol. 12 vto), Lucas Casado (29 vto) y Pedro Domínguez (45
vto). Incluso se hace mención de "los polvorines"
para otra localización (fol. 97 vto).
[5] Mina "El Porvenir". Expediente 455. Expedientes de concesiones mineras. Delegación Provincial de la Conserjería de Industria de Guadalajara.
[6] Mina "María Teresa". Expediente 1452. Expedientes de concesiones mineras. Delegación Provincial de la Conserjería de Industria de Guadalajara.
[7] La Crónica, periódico político y de intereses generales de la provincia. Año XIII, nº 975, Guadalajara 31 de julio de 1897
[8] Otra idem [terreno de secano] en los polvorines, que linda al saliente camino y poniente Juan Juberías. Entrada: Florentino Juberías (fol. 97 vuelto) Amillaramiento de Sigüenza (1863). Sección Hacienda. Libro 309. Archivo Histórico Provincial de Guadalajara.